El sueño y la pesadilla

Inteligencia artificial en el siglo XXI | I de V

Hablar de cerebros electrónicos, contra lo que muchos puedan pensar, no es un invento reciente. Ya en la década de los 40, cuando las primeras computadoras comenzaron a asombrar a las mentes más brillantes y a las más obtusas, el término “cerebro electrónico” se acuño a partir de esas máquinas que eran capaces de sumar, restar, multiplicar y hacer tareas matemáticas muy complejas en poco tiempo.
Algún día hablaran con nosotros, dijeron algunos y después de eso, el cine, los cómics, la televisión y sus imaginarios, transmitieron a todo aquel que los veía, la idea de que en un futuro cercano, las máquinas serían capaces de pensar como los humanos, de razonar incluso mejor que nosotros (sin los complejos y de pronto, inútiles sentimientos).

Después vinieron los “robots” y nuestra imaginación se radicalizó hasta vernos rodeados de máquinas con formas humanoides, inteligentísimas, sustituyéndonos en las tareas cotidianas y haciendo aquello que por nuestra naturaleza, nos está vedado.

HAL, la suercomputadora de 2001, de Kubrick, supuso un hito en la historia del imaginario que asocia a los cerebros electrónicos, con el pensamiento racional in extremis, pero con un dejo de sentimientos y sensaciones humanas. ¿Nos llegaremos a “replicar” en las máquinas? Era la pregunta subyacente.

Si bien la imaginación iba evolucionando, la industria (y no hay que olvidar que es una industria) de la computación también y por momentos, más rápido. Más pronto que tarde, surgieron monitores y teclados para comunicarnos con aquellas máquinas que reducían su tamaño a pasos, valga la ironía, agigantados.

De pronto, con un mouse y un teclado, el monitor se convirtió en el intérprete de los humanos y la máquina; que entró pronto a miles, millones de hogares y centros de trabajo, hasta que hoy en día, no podemos imaginarnos muchas de las tareas cotidianas, sin la ayuda o la clara intervención de una computadora. De hecho, muchos de los bienes y servicios de los que gozan millones de personas a lo largo y ancho del mundo, dependen directamente de computadoras especializadas. En 2017, vivimos en un mundo que hace 50 años, sólo existía en la imaginación de unos cuantos visionarios.

Sin embargo, esos mismos visionarios veían en los cerebros electrónicos, el sueño y la pesadilla a un tiempo, visión que apenas comenzamos a vislumbrar en toda su amplitud y que nos espanta y fascina a un tiempo.

One Reply to “El sueño y la pesadilla”

Deja un comentario