El sueño y la pesadilla Inteligencia artificial en el siglo XXI | II de V

En la primera parte de este artículo, concluíamos que los visionarios de la Inteligencia Artificial, veían en los cerebros electrónicos, el sueño y la pesadilla a un tiempo, visión que apenas comenzamos a vislumbrar en toda su amplitud y que nos espanta y fascina a un tiempo.

Pero ¿podemos definir a la Inteligencia Artificial? Podríamos empezar declarando que laInteligencia Artificial:
es una serie de procesos por medio de los cuales, las computadoras, los robots y otros dispositivos, pueden realizar tareas que requieren en general, del discernimiento humano; es decir, que son trabajos que requieren de la toma de desiciones que abarcan diferentes campos del conocimiento y de temáticas morales, políticas y afectivas. Estos procesos, requieren un conjunto de técnicas, tecnologías y procedimientos similares (inductivos y deductivos) a los que realiza el cerebro humano, por medio de redes neuronales; de lo que se deduce que todos estos procedimientos, técnicas y tecnologías, buscan imitar el funcionamiento del cerebro humano.
Si diéramos por válida o medianamente acertada esta definición, vemos enseguida el motivo del porqué del avance en la investigación de redes neuronales (que ocuparán otro artículo de esta serie).

Las primeras redes neuronales fueron desarrolladas para la legendaria computadora Deep Blue, la súper computadora desarrollada por IBM para jugar ajedrez y primera que venció a un campeón mundial: Gary Kaspárov en aquel memorable 10 de febrero de 1996, aunque al final el ruso ganara con una marca de 3 éxitos y 2 empates y una fracaso, ante la poderosa máquina norteamericana. Sin embargo, un año más tarde y ya mejorada en todos los sentidos y con el nombre de Deber Blue, ganó al final a Kaspárov, con una marca de 6 partidas por 3½-2½, el 11 de mayo de 1997.

El hecho fue alabado por muchos (no por Kaspárov, claro) y visto con recelo por mucho. Para entender a los detractores hay que tener en cuenta el tamaño de la hazaña: Deber Blue hacía un procesamiento paralelo masivo con 30 nodos, cada uno con 30 microprocesadores a 120 MHz, ampliados con 480 procesadores especializados en ajedrez, bajo un programa escrito en lenguaje C y el sistema operativo AIX. Era capaz de calcular 200 millones de posiciones por segundo. Deep Blue era el 259º (¡259!, es decir que había 258 computadoras más potentes) superordenador más potente, capaz de calcular 11,38 gigaflops.

Es lógico que los catastrofistas pensaran en que la inteligencia artificial desplazaría a los seres humanos de un momento a otro.
En ese momento, los robots humanoides o antropomorfos, eran todavía, asuntos de la ciencia ficción, pues, decían, ¿cómo meterán en una cabeza tanto circuito?; pero las computadoras “inteligentes”, esas, comenzaban a ser un hecho comprobable.
La imaginación popular, ayudada por el cine, imaginó el caos si esas computadoras , esa “inteligencia” llegaba a dominar más allá de lo propuesto por sus creadores. Imaginaron Apocalipsis terroríficos y catastróficos. La prueba más refinada fue el famoso Terminator y la saga que continúa hasta nuestros días. En este punto caemos en otro lado, donde se mezclan cuestiones incluso, filosóficas.
Aquellos contrarios a la Inteligencia Artificial, todavía no se imaginaban el desarrollo de internet, pero eso, será motivo de la continuación de este artículo. Mientras tanto, espero sus comentarios y sugerencias.

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